De nuevo vuelvo a citar
a los mozos de este pueblo
que dejaban las madreñas
en el huerto de Eliseo.
Mozitas de Manzaneda,
caritas de terciopelo,
acudid a nuestra fiesta
que ya empieza el bailoteo.
! Ay Mena, que ojitos tienes
y cuanto rubio es tu pelo!
... (ver texto completo)
El café del puchero hecho al humor de la lumbre estaba muy bueno y el chocolate hecho en la chocolatera era un verdadero manjar!.
El
pan de trigo en Manzaneda casi no lo conociamos, allí era todo de centeno y de ocho días, pero que bueno estaba!
El patatal donde dejabamos las madreñas, creo que no era de Eliseo y sí del marido de la Tuerta (que no me cauerdo como se llamaba).
La poesía es muy chula, te vamos a nombrar poeta del
Castillo!