El dia que sea viejo y ya no sea el mismo, comprendeme. Cuando derrame
comida sobre mi camisa y olvide atarme los zapatos. Recuerda las horas que pase enseñandote a hacer las mismas cosas. Si cuando conversas conmigo repito y repito las mismas palabras y sabes de sobra como terminan, no me interrumpas, escuchame. Cuando eras pequeño tuve que contarte miles de veces el mismo cuento hasta que cerrabas los ojitos. Cuando sin querer haga mis necesidades, no te averguenzes y comprendeme, pues ya no puedo
... (ver texto completo)