Ya te lo dije, primero porque teniamos que venir a casa de mis suegros, no los veiamos en todo el año. Luego ya nada era igual, lo dicho la última vez que estuve ahí, faltaba mi abuela, luego ya te conté el rollo de los mastines del pastor.
Daba depre, los caminos llenos de escobas, no había casi nadie. Muy triste.
