¡Ahora comprendo!..él no conocía este Lugar y se ha soprendido al ver este remanso de paz.. y amor! ¡Casto!).
Los primeros rayos que atravesaron la celosía, cayeron sobre mis ojos y me hicieron despertar. Mi Amada dormía placidamente y por miedo a turbarle el dulce sueño, partí con gran miramiento del dulce tálamo de amor. Adecenteme y enjaezando mi fiel cabalgadura, partí a galope tendido, armado de venablo y ballesta y de mis sabuesos canes que me seguían con una ensordecedora algarabía. Topeme con un inmenso y fiero oso que deseoso de abrazarme, se dirigía veloz y raudo hacia donde estaba mi persona, poco faltó para que me arrancara la cabeza si no pongo entre él y yo la autoridad del que os habla. Muchos corzos y jabalíes llevé a mi venerable señora que apostada en el adarve, y vestida de un riquísimo ormesí daba gritos de júbilo ante la contemplación de tan generoso y abundante botín. Fueron llamados los caballeros de los pueblos colindantes y con la cortesía de los de Manzaneda organizóse el más soberbio, espléndido y memorable banquete que haya recordado tiempo alguno. El bullicio, chanza y regocijo salían del castillo de Benar e inundaban los valles hermoseados por el sol radiante del canto melodioso de Omaña Bendita.
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