La morriña me invade, he vuelto a Madrid y sigo viviendo de los recuerdos de días pasados en Lumajo, que maravilla de lugar y sus gentes todavía mejor, por supuesto la familia lo mejor, porque tengo la gran suerte de tener una familia excelente, por supuesto mi tía Benilde, no tengo palabras para describirla, además no hace falta porque todo el que la conoce lo sabe, su hija Rosi, lo mejor de lo mejor y todos los demás igual, no quiero extenderme más, solo deciros que hemos pasado unos días maravillosos y los niños viven todos los días recordando todo y a todos. Muchas gracias a todo el pueblo por ser como soís que haceís que todo el que llegue allí no quiere marchar y cuando lo hace le invade la tristeza. Muchos besos Rosa Maria.