La aficción por la
moto le viene de lejos.
Creo que fue esta moto la que le prestó Manolo a mi padre para ir al
pueblo de mi tia Maria, la Garandilla. Fue toda una aventura, en los alños 60, yo iba con mi padre, mi hermana con Pin, Casimiro, el Bonito y no recuerdo si iba alguna moto mas, fuimos a la
fiesta.