En los años 60 el día de
san José se abria la veda de la trucha y a partir de ese día se podía
pescar en los tramos libres de la provincia, con una licencia que se obtenía en Icona.
Un recuerdo para Manuel Antonio, Antonín y
Caminos, a los que cualquier tarde podías encontrar pescando en la cola del
pantano, en la desembocadura del
río Caldas.
No se usaban, creo que ni se conocían, las tecnicas de mosquito para pescar. Era más sencillo, un anzuelo y una lombriz; como mucho una cucharilla.