blanca
------------------------------ ------------------------------ --------------------

Apelando al honor
y a mi más profunda dignidad,
sobreponiéndome al amargor
de tu forma de actuar.

Decidí proceder
con ecuanimidad
y desaparecer ... (ver texto completo)
si soy de la vega. soy nieta de vinda, hija de ricardo
ola yoli ricardo y yo somos parientes por parte de tu abuelo tu abuelo y mi abuela heran primos hermanos en tonces nos queda en todabia un grado consanginio de tercera generacion
hola ferbla y foreros menos mal que no soy el unico que no conoce a todo el personal que aqui escribe uffffffffff que alivio por un tiempo crei que era yo solo jejejejejejeejejejejejeje abrazosssssssssss
ola yoli, no te conozco que eres de la vega también, un-saludo
si soy de la vega. soy nieta de vinda, hija de ricardo
http://www. youtube. com/watch? v=6cnLqHB9E2s

http://www. youtube. com/watch? v=f5-hNbfxz_Q
ola yoli, no te conozco que eres de la vega también, un-saludo
http://www. youtube. com/watch? v=6cnLqHB9E2s

http://www. youtube. com/watch? v=f5-hNbfxz_Q
Visto en estos videos parece otra cosa. Está bonito.
http://www. youtube. com/watch? v=6cnLqHB9E2s

http://www. youtube. com/watch? v=f5-hNbfxz_Q
liebre, el León y el pozo
Habla Digna a Calila
Sabrás que un león habitaba en una tierra my fértil en compañia de otras bestias salvajes. Y todos vivían muy bien, pues había agua, y pasto, y todo lo que necesitaban para su sustento.

Había asímismo en aquella tierra un río al que llamaban "El río de las liebres", por las muchas que moraban en sus riberas. Y era tal el miedo que estos animalitos sentían por el león, que acordaron presentarse a él y decirle:

-Señor, no pasa un día en que no ... (ver texto completo)
El hacha y el mango
Habiendo un hombre fabricado un hacha, pidió a la selva que le diese madera fuerte de que hacerle un mango. Concedida por la selva su petición puso el mango a la segur y comenzó a cortar aquí y allí los árboles que más le agradaban, lo cual viendo la encina, es fama dijo: Bien merecido lo tenemos, pues dimos al hombre la madera para servirse del hacha.

No se debe dar armas a los enemigos, pues seguramente se servirán de ellas contra nosotros.
La alondra
Una alondra que había caído en un lazo se lamentaba así: ¡Ay! de mí, infeliz avecilla, no he tomado ni oro ni plata ni cosa alguna preciosa, solamente un grano de trigo me ha traído a la muerte.

Esta fábula amonesta a los que por cosas de ningún valor se exponen a graves peligros
Gallina y El Diamante

Una gallina, al hurgar con sus patas entre la basura, encontró una piedra preciosa. Sorprendida de verla en aquel lugar inmundo, le dijo:
- ¿Cómo tú, la más codiciada de las riquezas, estás así humillada entre estiércol? Otra suerte habría sido la tuya si la mano de un joyero te hubiera encontrado en este sitio, sin duda indigno de ti. El joyero, con su habilidad y su arte, hubiera dado mayor esplendor a tu brillo; en cambio yo, incapaz de hacerlo, no puedo remediar tu triste ... (ver texto completo)
A tratar de un gravísimo negocio
se juntaron los zánganos un día.
Cada cual varios medios discurría
para disimular su inútil ocio;
y, por librarse de tan fea nota
a vista de los otros animales,
aun el más perezoso y más idiota
quería, bien o mal, hacer panales.

Más como el trabajar les era duro, ... (ver texto completo)
En busca de alimento
iba un Lobo muy flaco y muy hambriento.
Encontró con un Perro tan relleno,
tan lucio, sano y bueno,
que le dijo: "Yo extraño
que estés de tan buen año
como se deja ver por tu semblante,
cuando a mí, más pujante,
más osado y sagaz, mi triste suerte
me tiene hecho retrato de la muerte" ... (ver texto completo)
------------------------------ ------------------------------ --------------------
Lo que sucedió a un hombre que por pobreza y falta de otra cosa comía altramuces
Otro día habla el conde Lucanor con Patronio, su consejero de este modo:

-Patronio, bien se que Dios me ha dado mucho más de lo que me merezco y que en todas las demás cosas solo tengo motivos para estar muy satisfecho, pero a veces me encuentro tan necesitado de dinero que no me importaria dejar esta vida. Os pido que me deis algún consejo para remediar esta aflición mía.

Señor conde Lucanor-dijo Patronio-, para que vos os consoleis cuando os pase esto os convendría saber lo que pasó a dos hombres que fueron muy ricos.

El conde le rogó que lo contara.

-Señor conde-comenzó Patronio-, uno de estos hombres llego a tal extremo de pobreza que no le quedaba en el mundo nada que comer. Habiendose esforzado por encontrar algo, no pudo más que encontrar una escudilla de altramuces. Al recordar cuan rico habia sido y a pensar que ahora estaba hambriento y no tenía más que los altramuces, que son tan amargos y saben tan mal, empezo a llorar, aunque sin dejar de comer los altramuces, por la mucha hambre, y de echar las cáscaras hacia atrás. En medio de esta congoja y este pesar, notó que detrás de él había otra persona y, volviendo la cabeza, vió que un hombre comía las cáscaras de altramuces que el tiraba al suelo. Este era el otro de quien os dije tambien había sido rico.

Cuando aquello vió el de los altramuces, preguntó al otro por que comía las cáscaras. Respondiole que, aunque había sido más rico que él, había ahora llegado a tal extremo de pobreza y tenía tanta hambre que se alegraba mucho de encontrar aquellas cáscaras que él arrojaba. Cuando esto oyó el de los altramuces se consoló, viendo que había otro más pobre que él y que tenía menos motivo para serlo. Con este consuelo se esforzó por salir de pobreza, lo consiguió con ayuda de Dios y volvió otra vez a ser rico.

Vos, señor conde Lucanor, debeis saber que, Por permisión de Dios, nadie en el mundo lo logra todo. Pero, pues en todas las demás cosas os hace Dios señalada merced y salís con lo que vos quereis, si alguna vez os falta dinero y pasais estrecheces, no os entristezcais, sino tened por cierto que otros más ricos y de más elevada condicion las estarán pasando y que se tendrían por felices si pudieran dar a sus gentes aunque fuera menos de lo que vos les dais a los vuestros.

Al conde agradó mucho lo que dijo Patronio, se consoló y, esforzandose, logró salir, con ayuda de Dios, de la penuria en que se encontraba. Viendo Don Juan que este cuento era bueno, lo hizo poner en este libro y escribió unos versos que dicen:

Por pobreza nunca desmayeis, pues otros más pobres que vos vereis. ... (ver texto completo)
si recuradas de nuestro pueblo el mes de junio la-paz sentados en la sombra de los grandes arboles después de segar la hierba sobre barias horas del día una maravilla tan grande el sentir del repicoteo de el picar de una guadaña los ratos de relax en distintos puntos del pueblo y con distintos amigos si respiramos esa paz nos remontamos a esos momentos luego sobre las cinco empieza otra-vez la faena del pueblo todos empiezan a volver a recolectar la hierba y como era normal las mujeres con las vacas ... (ver texto completo)