Joselin, no, no, no me ha pillado la rueda del
carro, pero al ver tu
mensaje me acordé de que, en una ocasión valté el carro con follacos en la
carretera, cerca del Alto de la Prida.
Hace muchos años, no recuerdo cuántos, el Concejo decidió que, ese año, correspondía aquiñonar las Matas de Valdemiriel para los follacos.
Los quiñones se hacían repartiendo el trozo de
monte, en partes más o menos iguales con el número de
carros de follacos. Para ello, un grupo de vecinos en paralelo se van introduciendo
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