Sí, una suerte, mi abuelo era muy parlanchín, le gustaba llevarnos con él y siempre nos iba contando cosas, pero yo era tan inquieta, saltaba y brincaba, creo que le hacía poco caso, iba jugando. Lo que si recuerdo bien es que me daba una azada pequeñina para ir a sacar las patatas y se las partia todas por la mitad y él"anda deja y vete a coger hojas para los conejos" y o"no, abuelito, déjame intentarlo otra vez!" y nada todas por la mitad! al final iba a por las ramas a ver que remedio.
Mi abuelo fue tranviario, inspector de los
tranvias, y vestia uniforme y capote y gorra, parecida a los gendarmes franceses, pues cuando llegaba a
casa sin quitarse el capote y la gorra, nos cogia a mi hermana y a mi por las piernas y nos columpiaba de un lado a otro. Y nosotros le deciamos papa-abuelito, columpianos