Como todo con cierta fama relacionado con la tierra, léase
León, era venerado en mi
casa. De Francisco de Quevedo, seguramente sólo se sabía el poema de un hombre a una nariz pegado y que había estado preso en
San Marcos en León, por esto último, y que la causa hubiese sido por sus críticas al poder establecido, se le consideraba un personaje importante, pero el rasgo más destacado era su listeza.
Un perro, lanudo, pero no con lanas largas, eran unas lanas que le hacían ser más grande de lo que
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