GRAJAL DE CAMPOS: A mis progenitores les profeso, al menos, el mismo...

A mis progenitores les profeso, al menos, el mismo aprecio y estima que usted a los suyos.Pero, ¿a qué paseados y a qué gente allegada se refiere usted? ¿A los que sacaban noche tras noche del castillo de Castelldefels?¿A los que evacuaban de las cárceles de Madrid?¿A los asesinados en pleno día en Turón?¿A los paseados de Grajal?¿A los asesinados en Oviedo o en Sevilla? Disculpe... Pero yo, en mi primer comentario, me refería a todos. Posicionarse visceral e irreflexivamente no es olvidarse de los antepasados, eso lo dice usted no yo, es dar cancha a iniciativas partidarias que abren heridas y despiertan resentimientos, que les mantienen y/o les crean en generaciones que no han vivido los condenables episodios de la guerra civil. Como usted puede observar, estoy informado, y no solo de los paseados y paseadores de Grajal. También, como usted puede observar, si quiere mirar, mis afirmaciones no son tan absurdas. Diría más, por desgracia para todos, también para usted, son afirmaciones veraces.