Cogistes un azadon, quitaste un tablon de cuarto, y por esa rendija me escurri con el camison y descalza corri entre las vacas, recuerdo que llovia.
Cuantas dificultades superadas, estas personas eran un espejo que nos tendriamos que mirar ahora de vez en cuando para aprender a salir de las zancadilllas que nos pone la vida, su fuerza de voluntad estaba a tope.