"Érase una vez, un día cualquiera en la vida de Luna. Luna era una niña que vivía y se divertía en La Esperanza, un pequeño barrio de la ciudad de Managua, en Nicaragua.
Papá había elegido su nombre porque decía que las cosas importantes siempre le habían sucedido en noches de luna llena. Se enamoró de mamá en una verbena con luna llena, sus hermanitos y ella habían nacido en una noche de luna llena, y perdió su trabajo en un día que ni siquiera se asomaba la luna.
Luna acudía cada día al trabajo ... (ver texto completo)
Papá había elegido su nombre porque decía que las cosas importantes siempre le habían sucedido en noches de luna llena. Se enamoró de mamá en una verbena con luna llena, sus hermanitos y ella habían nacido en una noche de luna llena, y perdió su trabajo en un día que ni siquiera se asomaba la luna.
Luna acudía cada día al trabajo ... (ver texto completo)
Un sacerdorte que hubo en nuestra parroquia de la Concepción en Caravaca tambien estuvo mucho años en Managua, nos contaba cosas espeluznantes y tambien tiernas historias que nos conmovian. Que mal repartido está todo, tanto despilfarro en el I Mundo y por otro lado tanta miseria, es una vergüenza para la humanidad.