De pequeño era bastante mal
comedor. Con poca cosa ya estaba lleno. " El no crecerás" era una cantinela que me sabía de memoria y que oía más veces de las que quería. Sobre todo había una
comida que no soportaba, y digo soportaba porque me provocaba el vómito, eran los queridos y abundantes fréjoles verdes que por desgracia en mi
casa les gustaban a todos muchísimo. Sólos, con patatas, reogados, con pimentón y ajos, en
cocido, con cecina de chivo...; todas las versiones eran posibles para mi desgracia.
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