Estos días de responsos y crisantemos estuve en el pueblo, así que ya supe de viva voz dónde pillaron las perdices que no codornices infraganti. Este plumaje pardo que se ve en la foto me despistó. Conservo su imagen nítida en mi retina desde que siendo niña convivió una con nosotros más de dos años. Su plumaje dorado las alas tricolores la pechuga que ni el mejor encaje de bolillo y los ojos, pico y patas, rojos.
Recuerdo el día que mi padre la cazó sin ningún esfuerzo a mano como a una gallina ... (ver texto completo)
Recuerdo el día que mi padre la cazó sin ningún esfuerzo a mano como a una gallina ... (ver texto completo)