¿En qué quedamos?,
¿nieva o no nieva?
Que al
invierno no lo iba a
comer el lobo era algo que ya sabían todos los que cada año lamentan que “ya no nieva como antes”.
Pero el refranero es sabio porque es hijo de Groucho Marx y recurre a lo mismo que el cómico con su ideología cuando afirmaba aquello de “estos son mis principios... pero si no le gustan tengo otros”. De ahí que el refranero nos deje quedarnos a la carta de que “no por mucho madrugar amanece más temprano” pero sin descartar jamás
... (ver texto completo)