Era viernes. Último día de trabajo de la semana, su compañero maquinista y él, bien se merecían un homenaje. Y decidió que, para rememorar los viejos tiempos de los abuelos, éste fuera culinario.
Contaba la tradición que en aquellos tiempos, cuando en un trayecto León-Bilbao se echaba toda la jornada y era necesario reponer fuerzas, se aprovechaba el calor de la locomotora de vapor para hacer aquel guiso que pasaría a la posteridad como cocido u olla ferroviaria, sencillo en su preparación y lento ... (ver texto completo)
Contaba la tradición que en aquellos tiempos, cuando en un trayecto León-Bilbao se echaba toda la jornada y era necesario reponer fuerzas, se aprovechaba el calor de la locomotora de vapor para hacer aquel guiso que pasaría a la posteridad como cocido u olla ferroviaria, sencillo en su preparación y lento ... (ver texto completo)