“Me vuelves a contestar y te estampo los dientes contra la pared!”
-Mi madre me enseñó LENGUAJE ENCRIPTADO
“No me, no me… que te, que te…”
Mi madre me enseñó MODIFICACION DE PATRONES DEL COMPORTAMIENTO:
“Deja de actuar como tu padre!”
-Mi madre me enseñó VERACIDAD:
“ ¡Te he dicho un millón de veces que no seas exagerado!”
-Mi madre me enseño METEOROLOGIA:
“Parece que ha pasado un huracán por tu cuarto.”
-Mi madre me enseñó FUERZA Y VOLUNTAD:
“Te vas a quedar sentado hasta que te comas todo.”
-Mi madre me enseñó CONTORSIONISMO:
“ ¡Mira la suciedad que tienes en la nuca, vuélvete!”
-Mi madre me enseñó OSMOSIS:
“Cierra la boca y come!”
-Mi madre me enseñó a ser AHORRATIVO:
“Guárdate las lágrimas para cuando yo me muera!”
-Mi madre me enseñó IRONIA:
“Tú sigue llorando, veras como te doy una razón para que llores de verdad.”
-Mi madre me enseñó PREVISIÓN:
“Asegúrate de que llevas ropa interior limpia, por si tienes un accidente.”
-Mi madre me enseñó RAZONAMIENTO:
“Porque yo lo digo, por eso… y punto!”
-Mi madre me enseñó RELIGION:
“Reza para que esta mancha salga de la alfombra.”
La entrada de hoy está dedicada a todas las madres del mundo…. y a las que están por llegar…, porque, ¿quien sabe? te enseñaran todo esto en la “escuela de madres”?
Todo lo que siempre necesité saber, lo aprendí de mi Madre:
-Mi madre me enseñó a APRECIAR UN TRABAJO BIEN HECHO:
“Si os vais a matar, hacerlo afuera. Acabo de terminar de limpiar!”
Hace unos días leí en un libro sobre culturas orientales que dice:
El camino para conseguir la paz interior reside en finalizar las cosas que has empezado’.
Después de una larga reflexión acerca del planteamiento pensé:
Puede que tenga razón. Miré a mí alrededor y vi todas las cosas que yo había empezado y estaban sin terminar….