Lo que pasa, es que salta a la vista que es un vampiro montañés... ja, ja, jaaaa... por eso prefiere el tocino... ¡sobre gustos hay de todo!, en todo caso, va a tener que andar con cuidado este vampiro... ¡mira que quererle dar un bocado a una presa como tú!... debe ser que a éste vampiro, le agradan los
deportes extremos... ¡menudo
deporte eligió... morderte a tí!... ja, ja, ja, jaaaaaaa.
Un abrazo
amiga y..... ¡sigue así! besooooooooos