A mí me gustan los murciélagos, no sólo porque no hagan daño a nadie y
controlen la población de
insectos, me resultan graciosos y me gusta
verlos volar. Ya se, sobre gustos no hay nada escrito:-)
... eso que una vez casi maté uno accidentalmente de una pedrada - sí,
tiré una
piedra al aire una tarde de
verano nada más ponerse el sol.
Cayó la piedra, y detrás, el bicho. Aunque parece que le di sólo de
refilón y estaba algo aturdido pero vivo. Lo dejé colgando por los
pies de una ramita,
... (ver texto completo)