Y cuando empecé a abrirme a ellos pude entender lo que
en verdad valen los
Amigos, pues ¿A quién no le gusta
que nos llamen para decirnos sólo hola y saber cómo
estamos?, que al abrir nuestro e-mail, aparezcan
cientos de
mensajes de ellos, sólo para decirnos que
les caemos bien, o para mandarnos otra insoportable
cadena de amor, que por más que sea, nos hace
recordarnos de todos ellos... Nuestros Amigos...
No es buenísimo que cuando cumplimos años, todos nos
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