Imágenes de cuando el calor tenía su propio olor
Las casas se alimentaban de olores que han ido matando el gasoil, el butano, la vitrocerámica o el microondas. Las casas ya no huelen.
Las estancias tenían sus aromas. No hacía falta mirar para ellas para saber que sobre la vieja chapa de la cocina económica se estaba haciendo a fuego lento un sabroso cocido o iban cogiendo su alma minuto a minuto las patatas o las lentejas. Si la abuela preparaba frisuelos ya lo anunciaba un olor especial de ... (ver texto completo)
Las casas se alimentaban de olores que han ido matando el gasoil, el butano, la vitrocerámica o el microondas. Las casas ya no huelen.
Las estancias tenían sus aromas. No hacía falta mirar para ellas para saber que sobre la vieja chapa de la cocina económica se estaba haciendo a fuego lento un sabroso cocido o iban cogiendo su alma minuto a minuto las patatas o las lentejas. Si la abuela preparaba frisuelos ya lo anunciaba un olor especial de ... (ver texto completo)