"Érase una vez, un día cualquiera en la vida de Luna. Luna era una niña que vivía y se divertía en La Esperanza, un pequeño
barrio de la ciudad de Managua, en
Nicaragua.
Papá había elegido su nombre porque decía que las cosas importantes siempre le habían sucedido en
noches de luna llena. Se enamoró de mamá en una verbena con luna llena, sus hermanitos y ella habían nacido en una
noche de luna llena, y perdió su trabajo en un día que ni siquiera se asomaba la luna.
Luna acudía cada día al trabajo
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