Y pensar que hace nada iban a ver cómo funcionaban
Ahí están, arrumbadas, viejas, olvidadas, después de haber cumplido largas jornadas de trabajo, de muchos días enganchadas a los tractores haciendo en unas horas la misma faena que no hace tanto tenía que reunir los brazos de toda la
familia durante muchas tardes al sol.
Ahí están, olvidadas. Y pensar que no hace tanto, cuando llegaron a los
pueblos, los viejos del lugar se concentraban en las orillas de los
campos y praderas para ver cómo
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