Marilin, cuando he visto tantos regalos, yo que soy un niño pobre, no he sabido que hacer. La boca abierta, los ojos como el día y la cara de sorpresa digna de retratar. Una vez que he reaccionado he ido a la cuadra y he aparejado en caballo. Me he acercado a los huertos de los álamos que estaba escavando Paca, le he explicado la situación y le he pedido prestados los serones para poder "acarriar" todos tús regalos. He pensado en quedarme con uno, el mejor, claro, y los demás repartirlos entre los ... (ver texto completo)