Las cosas que ocurren en
Polvoredo, si no fuera por lo graves que son, se parecerían a un mal sueño.
EL SUEñO DEL MURO:
Allá por la
Primavera a alguien se le ocurrió hacer un muro, que ante la perplejidad de la gente se fue transformando en un curioso banco, un poco estrecho para que el común de los mortales posásemos nuestro orondo trasero.
Hasta aquí todo bien, pero este muro/banco tiene su miga; cerrar el paso de camiones con material para una obra.
El banco/muro no está mal como idea de servicio
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