AUDELINA, pero la culpa no fue de tu marido, es que no le supisteis explicar como se hacia.
Un saludo
Claro es verdad, tienes toda la razón que te sobra, el fallo no fue solo de él.
Pero mi padre si le éxplicaba como se segaba la hierba y clavaba la punta del gadaño en la tierra y encontraba todas las
piedras que había en el prao. Luego él se quejaba porque decía que mi padre le daba el peor gadaño, como le iba a dar uno bueno!