¡Hermosa y muy profunda poesìa, Antonio! Es una perfecta descripciòn de la penosa realidad de quienes parece que no tienen derecho a una vida digna y estàn condenados a la desnutriciòn por incumplimiento de los deberes de quienes uno elige para aliviar esta situaciòn caòtica. ¡Un abrazo!
NOEMI, esto es así. Lo podemos mejorar, pero quitando las ONG y los misioneros, ¿Que nos queda? ¡Tanques! ¡Metralletas!