NOEMI, yo he tenido la suerte con mis hijos, de no tener que repetir, pero los maestros, que eran amigos míos, sabían que tenían libertad, para dar el castigo, si se lo merecían, es más, siempre les decía que las notas, solo las que se merecieran. Hoy protestan los padres por cualquier cosa, sin antes consultar con los maestros. Si un niño se queja, ya lleva razón, sin antes saber la verdad. Para que seguir. Un abrazo
Sì, es tal cual. Ademàs hay carencia total de lìmites, desde el hogar y desde la escuela, de los adultos hacia los niños, y de los adultos entre sì. ¡Un abrazo!