No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega." (Juan 4:35). Esta es una muy buena parábola en la que el Señor nos enseña a nosotros los campos fértiles de nuestro vecindario, nuestro barrio, nuestra ciudad nuestro pueblo
Jesús dijo: que los campos ya están listos y que la cosecha es cuantiosa, ahora es tiempo para cosechar. Al mismo momento que Él declaro esto, empezó una gran cosecha espiritual