Fieles testigos de su presencia en tales escenarios son algunas botellas halladas en los pecios de los fondos marinos que han guardado, acunados con el vaivén de las olas durante siglos, el testimonio original de aquel producto dotándolo, en ocasiones, de nuevos y sugerentes valores para ser apreciados por los paladares del hombre moderno. Puede que, de algún modo, estos hechos hayan contribuido a despertar el interés de los especialistas del vino y de los enólogos innovadores, siempre inmersos en ... (ver texto completo)