El pino seco, VILLUSTO

Aquí tienes una poesía corta dedicada al pino seco de la imagen:
​Centinela del tiempo
​Enhiesto y desnudo,
el pino erige su esqueleto al cielo,
grabando en la piedra su rastro de invierno.
Ya no hay ramas verdes,
solo astillas de oro seco
que silban con el viento.
Testigo mudo de Villusto,
su figura es un monumento
a la historia del lugar,
su tronco, un mapa de los años
que siguen corriendo.
El sol de septiembre lo mira,
con una luz suave,
como si quisiera darle un nuevo abrazo
al centinela de la plaza.
(Septiembre de 2026)