La malva desapercibida, VILLUSTO

A la malva no admirada

Malva sencilla, humilde y callada,
creces sin pedir aplausos ni miradas.
Entre hierbas y caminos escondida,
ofreces tu pequeño regalo de vida.

No necesitas un jardín para ser bella:
tu flor rosada también guarda una estrella.
Y quizá tu secreto sea precisamente ese:
florecer con alegría, aunque nadie te admire.
(Septiembre de 2026)