Casa de adobes con madera, VILLELA

VILLELA
Villela es una pequeña localidad perteneciente al municipio burgalés de Rebolledo de la Torre, justo en la frontera con la provincia de Palencia, cercano al rio Pisuerga, en la comarca de Páramos, en la mancomunidad de Peña Amaya.
Villela fue fundada durante la Baja Edad Media, a raíz de un asentamiento de religiosas dependientes del convento cisterciense de San Andrés de Arroyo. A la sombra del convento los primeros colonos levantaron sus casas, atraídos por las fértiles tierras de labranza que arrendaban las religiosas.
La primera vez que aparece el nombre de “Villiela”, es en un escrito datado en el año 1011 y es una donación de Sancho de Castilla al monasterio de San Salvador de Oña.
Lugar en la Cuadrilla de Amaya y partido de Villadiego, que junto con otros trece componían la Intendencia de Burgos. Su jurisdicción era de señorío y su titularidad recaía en el duque de Frías.
Villela es un pueblo con estilo castellano tradicional, atravesado por el rio Sauguillo.
A las afueras del pueblo, en un lugar privilegiado, por encima del caserio, se encuentra la iglesia de la localidad, dedicada a Santa Eulalia. Se trata de templo de estilo indefinido, un edificio relativamente moderno, construido durante la primera mitad del siglo XX, hecho en buena parte con restos de un convento actualmente en ruinas, cerca de la plaza del Potro.
El Potro es un lugar donde antaño se colocaban a las vacas y bueyes para colocarles las herraduras, algo fundamental para los villelanos dado que uno de los pilares fundamentales de la economía del municipio ha sido, además de la agricultura, la cría de bovinos para obtener carne y leche.