Me he enamorado de esta Ciudad, con sus
calles limpias, sus
jardines cuidados, los
ríos cristalinos con sus patos, y su gente hospitalaria, sencilla y de su grastronomia que voy a decir, que me he puesto las botas... su picadillo, su lechón y sus morcillas ¡qué ricas!
Espero visitaros pronto si Dios quiere.
Saludos de una Abulense desde
Barcelona
Amparo