Estas flores fueron el motivo por el cual me topé con el puente del Arzobispo y su desaguisado. Porque desde la carretera el día anterior me pareció verlas, sin embargo debí darme cuenta que no era posible ya que crecen muy pocas, sin llegar a la docena. Y ahí había muchas, que pude comprobar que eran margaritas. Decidí ir con la bici y para ello fui por la carretera, por el puente del lado derecho en dirección a Burgos, y también lo vi bien desolado, lleno de cardos. Si que pensé lo fácil que sería ... (ver texto completo)