Última actualización: 28 de abril de 2011
Consejos para cocinar morcillas

- Imagen: DefensAnimal. org -
En la forma de elaboración de las morcillas es fundamental el saber hacer de expertos charcuteros. Sin embargo, al cocinarla, se comparten una serie de consejos sobre la preparación, los acompañamientos y las salsas más adecuadas.

Las denominadas morcillas frescas están rellenas de verduras, como el puerro o la cebolla, y se pueden tratar a modo de salchichas. Al cocinarlas, se pinchan ... (ver texto completo)
CONSERVACIÓN SEGURA

En principio, por ser un alimento de casquería, se debe asegurar el modo de elaboración y conservación. Al ser un producto crudo, su conservación se debe hacer en frío y con una caducidad de días.
Si la morcilla está cocida (también las hay ahumadas), la conservación se alarga y, como un embutido más, tiene una caducidad de meses
La morcilla es un embutido fresco cuya composición genérica la conforma una mezcla de sangre de cerdo, vacuno u ovino, condimentada y amalgamada con verduras (puerro o cebolla, entre otras), arroz, miga de pan, pasas o piñones, que luego se prensa y embute en tripas naturales o artificiales. La variedad de ingredientes es la parte original de la receta y la misma que la hace típica de cada región, gracias a un particular modo de elaboración. Es un embutido energético que se acompaña con originales ... (ver texto completo)
Última actualización: 28 de abril de 2011
Consejos para cocinar morcillas

- Imagen: DefensAnimal. org -
En la forma de elaboración de las morcillas es fundamental el saber hacer de expertos charcuteros. Sin embargo, al cocinarla, se comparten una serie de consejos sobre la preparación, los acompañamientos y las salsas más adecuadas.

Las denominadas morcillas frescas están rellenas de verduras, como el puerro o la cebolla, y se pueden tratar a modo de salchichas. Al cocinarlas, se pinchan con un tenedor para que durante la cocción o fritura no revienten. Son un ingrediente idóneo de un potaje de legumbres, al cual proporcionan mucho sabor, pero también aumentan el valor energético y de grasas del plato. Se pueden servir en un plato aparte, a modo de guarnición, o reservar como entrante, con unos trocitos de berza cocida y salteada, una verdura adecuada en los cocidos.

Otra manera diferente de servir la morcilla consiste en cocerla en agua aromatizada con unas pimientas u otras especias y hierbas aromáticas, además de un poco de sal durante diez minutos. Una vez cocida, se corta en rodajas gruesas y se sirve con un puré parmentier de patata o con una base de panes tostados con uvas pasas. El contraste de sabores y texturas también lo proporciona una vinagreta guarnecida con cebolleta, pimiento y tomate muy troceados.

Una sencilla elaboración que aporta un toque original consiste en cocer la morcilla en agua con hierbas aromáticas o especias
Una vez cocida la morcilla de verduras, se puede abrir la tripa y emplear el relleno como ingrediente de otros platos. Es el caso de un plato de pasta, en el que la carne picada de la morcilla emula a la boloñesa. De la misma manera, sirve para rellenar unos pimientos del piquillo, unas pechugas de pollo o unos finos filetes de lomo fresco. Estos platos se pueden completar con una salsa de hongos o de setas, una salsa vizcaína o una más ligera, como la salsa tomatada con pisto de verduras.

La morcilla de arroz se cocina de manera similar, aunque la más gustosa es la morcilla a la plancha y a fuego lento. Se procede de la siguiente manera: se trocea la morcilla en rodajas de 5 mm de grosor, que se pasan por harina (para que no se rompan demasiado) y se cocinan a fuego medio en una sartén untada con un poco de aceite de oliva. Al cocinarse despacio, la morcilla se tuesta por ambas caras, de manera que el arroz queda crujiente. Esta morcilla de arroz elaborada a la plancha combina muy bien con una crema o un chutney de frutas, como la pera, la manzana, el mango o el melocotón. Esta propuesta de acompañamiento de la morcilla sustituye a otras más tradicionales, como los pimientos rojos asados, la salsa de tomate o la vizcaína suave. Aporta además un contraste dulce y fresco, con frutas naturales de temporada. ... (ver texto completo)
La morcilla: formas de elaboración y acompañamientos
Unos sencillos consejos sobre la preparación, los acompañamientos y las salsas más adecuadas para la morcilla permiten saborear originales recetas
La morcilla es un embutido fresco cuya composición genérica la conforma una mezcla de sangre de cerdo, vacuno u ovino, condimentada y amalgamada con verduras (puerro o cebolla, entre otras), arroz, miga de pan, pasas o piñones, que luego se prensa y embute en tripas naturales o artificiales. La variedad de ingredientes es la parte original de la receta y la misma que la hace típica de cada región, gracias a un particular modo de elaboración. Es un embutido energético que se acompaña con originales ... (ver texto completo)
en la ermita de ayago tomando un trago.
La morcilla: formas de elaboración y acompañamientos
Unos sencillos consejos sobre la preparación, los acompañamientos y las salsas más adecuadas para la morcilla permiten saborear originales recetas
Consistencia deseada
Los ingredientes deben removerse de forma continua y enérgica para que se forme una crema homogénea
Para conseguir que esta leche adquiera la consistencia de natilla, debe espesarse con la ayuda de huevos, azúcar y harina fina de maíz. Para que queden cremosas y no se formen grumos, debe hacerse una crema con la mezcla de los huevos, el azúcar, la harina fina de maíz y un poco de leche fría hasta que se forme una mezcla homogénea.

La leche infusionada se pasa por el colador ... (ver texto completo)
Últimos pasos
Debe tenerse especial cuidado para que la natilla no se "agarre" en la base de la cazuela. Si esto sucediera, debe sacarse lo más rápido posible del fuego y verter sobre otra cazuela sin rascar la base quemada. Una vez que empiece a espesarse se retira del fuego, pero sin dejar de remover de forma enérgica hasta que pare el hervor. Por último, se vierte sobre los boles donde se vayan a servir para que se enfríen.

Si a pesar de todo hubiese quedado algún grumo, se bate con la batidora eléctrica y la natilla muy caliente hasta conseguir una crema fina. En general, se sirven con canela espolvoreada por encima o con una galleta, aunque una de las mayores golosinas consiste en untar con caramelo líquido la base del bol donde se vaya a verter la natilla, como si fuese un flan, y dejar enfriar. ... (ver texto completo)
8 de agosto de 2011

- Imagen: sergis blog -
Las natillas son un postre lácteo muy sencillo de elaborar, que tiene como base una buena leche aromatizada. En la mayoría de los casos, incluyen algún toque cítrico como cáscara de limón, naranja o lima y alguna aportación extra, como la canela o la vainilla. La leche se calienta y, cuando empieza a hervir, se saca del fuego y se reserva cubierta con una tapa, de manera que se infusione y se impregne de los aromas que se han elegido
Consistencia deseada
Los ingredientes deben removerse de forma continua y enérgica para que se forme una crema homogénea
Para conseguir que esta leche adquiera la consistencia de natilla, debe espesarse con la ayuda de huevos, azúcar y harina fina de maíz. Para que queden cremosas y no se formen grumos, debe hacerse una crema con la mezcla de los huevos, el azúcar, la harina fina de maíz y un poco de leche fría hasta que se forme una mezcla homogénea.

La leche infusionada se pasa por el colador y se vierte poco a poco sobre la crema de huevo, el azúcar y la harina de maíz, sin parar de remover con la ayuda de una varilla. Cuando ya están todos los ingredientes mezclados, se calienta de nuevo la cazuela a fuego medio y se remueve de forma continuada y enérgica para que, cuando la mezcla empiece a espesarse, se forme una crema homogénea sin grumos. ... (ver texto completo)
postres

Evitar los grumos en las natillas
Si se excede el tiempo de cocción, el huevo se condensa y se forman pequeños grumos en la superficie
8 de agosto de 2011

- Imagen: sergis blog -
Las natillas son un postre lácteo muy sencillo de elaborar, que tiene como base una buena leche aromatizada. En la mayoría de los casos, incluyen algún toque cítrico como cáscara de limón, naranja o lima y alguna aportación extra, como la canela o la vainilla. La leche se calienta y, cuando empieza a hervir, se saca del fuego y se reserva cubierta con una tapa, de manera que se infusione y se impregne de los aromas que se han elegido
bien lucia
postres

Evitar los grumos en las natillas
Si se excede el tiempo de cocción, el huevo se condensa y se forman pequeños grumos en la superficie
y dentro se guardaba los libros y los cuadernos
cuanto trabajaron con estas herramientas
una come esa tiene rafa
ROSA, tu tan bien que lo pases bien dentro de lo que se pueda, y un besitos
El pescado graso. Los pescados azules tienen de media unos diez gramos de grasa rica en ácidos grasos poliinsaturados de la serie omega-3, como el DHA (docosahexaenoico) y el EPA (eicosahexaenoico), reconocidos por su capacidad para disminuir los triglicéridos plasmáticos, aumentar la vasodilatación arterial, reducir el riesgo de trombosis y la tensión arterial. Todos estos efectos se postulan como protectores de las enfermedades cardiovasculares. No obstante, su efecto sobre los niveles de LDL-colesterol ... (ver texto completo)
ALIMENTOS ENRIQUECIDOS

Los alimentos enriquecidos o los complementos dietéticos con esteroles y estanoles y con fibra se pueden contemplar como coadyuvantes del tratamiento dietético para el control de la hipercolesterolemia límite o moderada (entre 200 y 249 mg/dl), siempre bajo asesoramiento facultativo. Conviene saber que al tomarlos no siempre se resuelve el problema y que se deben hacer analíticas periódicas para comprobar la evolución de la dislipemia.
hay que cuidarse
La soja. El consumo habitual de soja como leguminosa (o como aceite) aporta una cantidad significativa de grasa de alta calidad nutricional -ácido linoléico y oleico-, lecitina e isoflavonas con repercusiones beneficiosas para el organismo por su eficacia reductora del colesterol sérico. Las isoflavonas, en especial la genisteína, una de las más abundantes en la soja, han demostrado ejercer una acción inhibitoria de la agregación plaquetaria y una actividad antioxidante sobre las lipoproteínas de ... (ver texto completo)
El pescado graso. Los pescados azules tienen de media unos diez gramos de grasa rica en ácidos grasos poliinsaturados de la serie omega-3, como el DHA (docosahexaenoico) y el EPA (eicosahexaenoico), reconocidos por su capacidad para disminuir los triglicéridos plasmáticos, aumentar la vasodilatación arterial, reducir el riesgo de trombosis y la tensión arterial. Todos estos efectos se postulan como protectores de las enfermedades cardiovasculares. No obstante, su efecto sobre los niveles de LDL-colesterol ... (ver texto completo)
Los aceites vegetales, entre los que destaca el aceite de oliva. Este último es rico en ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico), vitamina E y fitosteroles, todos ellos compuestos cardioprotectores.
Idea sana: disponer en la despensa siempre de una botella de aceite de oliva virgen extra, el tipo de aceite de mayor calidad nutricional, y emplear un poco cada día para aliñar las ensaladas y las verduras, acompañar al pan tostado del desayuno, etc.
La soja. El consumo habitual de soja como leguminosa (o como aceite) aporta una cantidad significativa de grasa de alta calidad nutricional -ácido linoléico y oleico-, lecitina e isoflavonas con repercusiones beneficiosas para el organismo por su eficacia reductora del colesterol sérico. Las isoflavonas, en especial la genisteína, una de las más abundantes en la soja, han demostrado ejercer una acción inhibitoria de la agregación plaquetaria y una actividad antioxidante sobre las lipoproteínas de alta densidad (LDL), lo que ayuda en la disminución del colesterol plasmático.
Ideas para consumirla: la soja en grano se puede preparar hervida o guisada, como cualquier legumbre. A partir de ella se obtienen multitud de derivados como los brotes germinados de soja, la bebida de soja, el tofu, el tempeh, el tamari o salsa de soja, el seitan -que por su aspecto se conoce como "carne vegetal"- o el miso o pasta fermentada, elaborada con las semillas de soja y que da sabor y cuerpo a sopas o cremas. ... (ver texto completo)