TÚ, MI VERDADERO
AMIGO
En mi abandono sólo cuento contigo,
son largas las horas de soledad y de hambre,
pero tú, alimentas mi espíritu, tú me das paz,
tú eres ese bocado que alivia las penas y
que mitiga la sed de beber la vida.
Tú, mi verdadero amigo,
rayo de luz en mi oscuridad,
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