MARIANO DÍEZ TOBAR
Nació en Tardajos en el 1868, cuando en el país corrían vientos desamortizadores de las propiedades eclesiásticas y murió en 1926 en León, mientras impartía unos ejercicios espirituales en un convento de monjas.
Fue, sin duda, un hombre de fe auténtica, pero hubo más. Además de ser el Primer Padre Paúl Tardajeño, poseyó una personalidad genial. Fue sabio, investigador, científico e inventor.
No pudo patentar ningún invento, ya que su fe, por aquel entonces, no se lo permitió.
... (ver texto completo)
Nació en Tardajos en el 1868, cuando en el país corrían vientos desamortizadores de las propiedades eclesiásticas y murió en 1926 en León, mientras impartía unos ejercicios espirituales en un convento de monjas.
Fue, sin duda, un hombre de fe auténtica, pero hubo más. Además de ser el Primer Padre Paúl Tardajeño, poseyó una personalidad genial. Fue sabio, investigador, científico e inventor.
No pudo patentar ningún invento, ya que su fe, por aquel entonces, no se lo permitió.
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