Este pequeño jardín del colegio fue casa de maestros en su día pero llegó un momento en que se arruinó el edificio, se tiró y quedó convertido en jardín. El patio estaba inmaculado y sin pisar hasta que llegué pues los niños estaban en sus clases y con las clases normales, a pesar de la nieve. Los autobuses llegaron correctamente, según me comentó la secretaria del centro (una profesora mas).
Mi intención era acceder al patio y hacer las fotos del colegio con nieve pero antes pedí permiso para ir, como digo, afuera y me fue concedido. Lo que pasa es que una vez dentro no pude resistir el plasmar lo que allí vi, tan familiarizada como siempre estuve con el colegio. Fue muy grato volver a verlo y sin un evento especial. Un día cualquiera en el cole.
Muchas gracias por las fotos!
La verdad es que me gustó mucho hacerlas y ver algo insólito que no se ve todos los días. Sin coger el coche, y sin el riesgo de conducir en un día de nieve, en que a lo mejor, en otros sitios hubieses necesitado cadenas.
Pero todo no fueron exteriores, también visité el interior del colegio y me causó una muy buena impresión. No he puesto las fotos todavía. Quizás me ponga ahora a ello.
Un saludo
Otro monumento indicativo de Tardajos que lo tengo con gente del pueblo, con peregrinos y ahora también con nieve.
Muchas gracias por las fotos!
Y para terminar, por ahora, los monumentos de Tardajos, en línea: crucero, monumento a Santiago y carteles indicativos que no necesitan mas palabras.
Otro monumento indicativo de Tardajos que lo tengo con gente del pueblo, con peregrinos y ahora también con nieve.
Y una de las fotos que mas me gustan es esta. Todavía no tenía digitalizado en crucero con nieve. Ahora ya está.
Una foto bien simpática fue esta cuando me imaginé que podría ser el remolque del tractor amarillo. ¡Qué risas!
Este ya, el camino de vuelta al pueblo y hubo un momento en que salió hasta el sol, pero la temperatura era ideal. Ni frío ni excesivo calor. Muy distinto de la temperatura de hoy. De la noche al día.
Veis las pisadas? Pues son las mías porque esta foto me la había saltado pero volví pues noté que faltaría algo bueno en la secuencia. ¿Veis?, ayer era un camino solitario y hoy compartido.
¡Cuántas veces no me habré tirado con el trineo de mi hijo, precisamente por el camino que sube al depósito del agua! y antes que lo hicieran.
Muchos chavales también se resbalaban con cartones y menudo talegazo que me di un día pero como había mucha gente, ni se notó porque no dije nada, claro está.
No había pisadas hasta que llegué a las escaleras.
¡Hasta el Castro recobró vida ayer!
¡No me digáis que no estaban fabulosos los guindos de Cosmes! Floridos en pleno invierno.
Un cardo y parece algo distinto de lo que suele ser un cardo. La nieve le infunde otro aspecto diferente. Elegancia y distinción en cuestión de cardos comunes. Se ve que la nieve le da un valor añadido