Llorar a boca cerrada, y no dar cuenta a quien no se le da nada. Enseña que no comuniquemos nuestros males a quien no se ha de compadecer de ellos ni remediarlos.
De tales bodas, tales tortas. Enseña que los que andan en malos pasos no pueden tener buen fin.
A boda ni bautizado, no vayas sin ser llamado. Aconseja que ninguno se deba meter en funciones no siendo convidado, especialmente donde se come y se bebe.
A buen bocado, buen grito. Da a entender que está bien empleado a cualquiera el mal que se ha buscado por entregarse sin rienda a cualquier placer. Significa también que lo que mucho vale, mucho cuesta.
Bocado comido no gana amigo. Advierte que quien no parte lo suyo con otros no gana las voluntades, ni puede resentirse por otra parte de experimentar la recíproca.
Más, valen dos bocados de vaca que siete de patata. Se denota que es mejor poco bueno que mucho malo.
A bocado haron, espolada de vino. Advierte que así como a bestia lerda se la estimula con la espuela, así al manjar seco e indigesto se le ha de ayudar con vino.
Buenas noches Antonio,
El tiempo esta un poco loco, pero ya veras como si podras disfrutar de las romerias,
Muy bonita tu poesia
Me quedo con esta ultima
La puerta la tengo abierta
-Si algun dia quieres volver-
Para hacer en mi rincon
Un nuevo nido otra vez
Cuanta ternura
Feliz noche ... (ver texto completo)
Quien tiene boca, no diga a otro sopla. Enseña no dejar al cuidado ajeno lo que puede uno hacer por si.
Llorar a boca cerrada, y no dar cuenta a quien no se le da nada. Enseña que no comuniquemos nuestros males a quien no se ha de compadecer de ellos ni remediarlos.
La boca y la bolsa abierta, para hacer cosa cierta. Enseña que para ser bien visto en cualquier lugar en que uno se establezca, ha de hablar bien de todos y ser liberal y franco.
En boca cerrada no entra mosca. Nota la falsedad de los que se muestran amigos y proceden como enemigos.
Boca con duelo, no dice bueno. Denota que los que están enojados con alguna persona, no hallan cosa buena que decir de ella, por obrar bajo la presión del resentimiento.
No diga la boca lo que pague la coca. Advierte que no se digan palabras de donde pueda prevenir algún mal al que las dice. También se usa: No diga la lengua lo que pague la cabeza.
Mala boca, peces coma. Imprecación contra los murmuradores y maldicientes, como deseándoles se puncen con las espinas en que abundan.
En la boca del discreto, lo público es secreto. Enseña la prudencia con que en los secretos se gobiernan los sabios.