¡Hola, mi colega y tocaya, Noemí! ¡Muy buenas noches!
¡Cuánta verdad en esta frase de Nietzsche!
¡Un abrazo y un besoooooooooooooooooooooooo!
Hola preciosa, ¿qué tal por el hemisferio sur?, fresquito seguro, por aquí nos estamos asando del calor. Un abrazo y disfruta que ya pronto vienen las vacaciones de invierno; ya sabes que un día te prometí llevarte a Toledo y a Aranjuez.
Mi vida te necesito, como al oxígeno para poder vivir.
Mujer divina de hermosos melones, quisiera entrar contigo a la cueva de los leones.
Me basto una mirada a esos ojos llenos de deseos para saber que moriría por ti.
Mi vida te necesito, como al oxígeno para poder vivir.
Los angelitos están celosos porque ahora sueño contigo...
Me basto una mirada a esos ojos llenos de deseos para saber que moriría por ti.