Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con ello, me equivoqué en menos ocasiones.
Cuando me amé de verdad, dejé de temer mi tiempo libre y desistí de hacer planes. Hoy hago lo que creo correcto y a mi propio ritmo. ¡Y como es bueno eso!
Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuera saludable: personas, tareas, creencias y -cualquier cosa que me disminuyera. Mi razón llamó a eso egoísmo. Pero hoy sé que es amor-propio.
Cuando me amé de verdad, comencé a percibir como es ofensivo intentar forzar a alguna cosa a alguien que todavía no está preparado - incluyéndome.
Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver que todo lo que sucede contribuye para mi crecimiento.
Cuando me amé de verdad, pude percibir que el sufrimiento emocional es una señal de que estoy yendo contra mi verdad.
Cuando me amé de verdad, pude comprender que en cualquier circunstancia, estaba en el lugar correcto a la hora correcta. Entonces pude relajarme.
Cada acto, cada palabra, cada sonrisa, cada mirada, fructificará según como lo siembres. Ve y arroja el grano, ve abriendo el surco y siembra. Y cuando llegue el atardecer de tu vida, enfrentarás la muerte con los brazos cargados y una amplia sonrisa, como el sembrador que, dejando la mancera al terminar el día, se acerca cargado y sonriente a la dulce cabaña donde lo espera la amada esposa y la sabrosa cena.
Si eres niño, siembra, y tus propias manos recogerán el fruto. Si ya eres viejo, las manos de tus hijos recogerán la cosecha.
¿Rompió el alba y ha nacido el día?, salúdalo y siembra. ¿Llegó la hora cuando el sol te azota?, abre tu mano y arroja la semilla. ¿Ya te envuelven las sombras porque el sol se oculta?, eleva tu plegaria y siembra.
Muchas veces sembrarás en el dolor, pero esa siembra, traerá frutos de gozo. A menudo sembrarás llorando, pero ¿quién sabe si tu simiente no necesita del riego de tus lágrimas para que germine?
Procura, entonces, que caiga tu simiente en el surco abierto del corazón de los hombres y vigila su futuro. Procura además, que sea como el trigo que da pan a los pueblos y no produzca espinas y cizañas que dejen estériles las almas.
La vida es un jardín; lo que siembres en ella, eso te devolverá. Así que elige semillas buenas, riégalas y con seguridad tendrás las flores más bellas. Cada acto, cada palabra, cada sonrisa, cada mirada, es una simiente. Cada una tiene en sí el poder vital y germinativo.
El amor es un ingrato,
Que te eleva por un rato
Y te desploma porque sí.

El amor son dos en uno,
Y al final no son ninguno
Y se acostumbran a mentir.
El amor es la belleza,
Que se nutre de tristeza,
Y al final siempre se va...

Ricardo Arjona - El Amor ... (ver texto completo)
Vamos a ver Desiderio, no hay que llevar las cosas a sus extremos; se está hablando de cosas razonables, normales y lógicas e ir paso a paso en lo que podría ser un camino que evite que los pueblos castellanos se despueblen aún más. El aprovechamiento de masas forestales y residuos leñosos no es más dañino para el medio ambiente que la actual agricultura que se practica en estas comarcas actualmente no exenta de varios "CIDAS" y de otros "ATOS"; ¿por ésto van a dejar hoy en día los agricultores castellanos ... (ver texto completo)
Estimado Emilio: creo que mi pensamiento al respecto es diáfano si se leen las intervenciones anteriores con atención. Pero hay un dilema que no sé dónde habrá que resolver; por supuesto que no lo van a resolver los agricucltores de Las Loras ni los de Odra-Pisuerga. Pero creo que es conveniente incorporar la reflexión sobre nuestras tierras en una reflexión sobre las tendencias perniciosas de la actualidad -estoy convencido de que reconoces que hay muchas, que van in crescendo, que nos afectan día a día, especialmente en estos últimos años,...-. Creo que no solo no llevo lejos mis reflexiones y propuestas sino que soy muy moderado en todo ello. Y, por supuesto, en varios de estos foros y en algún libro he dejado sentado que en estas comarcas el aprovechamiento de la masa forestal que sobra y que es perniciosa, no solo no es conveniente sino que constituye una necesidad. Cuestión distinta es que estas tierras puedan agotarse y ser muy perjudicadas porque en ellas se realicen plantaciones de tipo industrializables sin control alguno tal cual está ocurriendo desde hace varios años en grandes extensiones de eucaliptos de Galicia y del Norte de Portugal (zona de Chaves, Braga,...). Este es mi profundo temor, del que no me apeo, y está muy alejado de cualquier fundamentalismo.
Insisto, ni siquiera me niego a que se siembre; lo que niego es la posiblidad, en aras de una supuesta libertad incuestionable -libertad éconómica, que considero intolerable, que casi nada tiene que ver con la libertad política y cívica de la que soy ferviente partidario-, de que se siembren tierras buenas para la agricultura y que se las llene de diversos -CIDAS y -ATOS. ... (ver texto completo)