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Reaprender a desear. A Miguel, de 77 años, hemipléjico, le gustaría saborear una tarrina de miel, pero no es posible en la residencia. Le gustaría escuchar a Schubert, contemplar el mar, comer ostras, dormir en brazos de una mujer, perfumarse, acariciar un perro… Deseos simples, acaso demasiado locos… En nombre de la igualdad, del rechazo de privilegios, se priva a la pobre gente mayor de la satisfacción de los deseos más modestos. Responder a alguno de estos deseos podría ser una ocasión para ... (ver texto completo)
Reaprender a desear. A Miguel, de 77 años, hemipléjico, le gustaría saborear una tarrina de miel, pero no es posible en la residencia. Le gustaría escuchar a Schubert, contemplar el mar, comer ostras, dormir en brazos de una mujer, perfumarse, acariciar un perro… Deseos simples, acaso demasiado locos… En nombre de la igualdad, del rechazo de privilegios, se priva a la pobre gente mayor de la satisfacción de los deseos más modestos. Responder a alguno de estos deseos podría ser una ocasión para ... (ver texto completo)
10.
Reconstruir su trayecto de vida. Buscamos darle sentido a todo lo que hemos vivido. Es tiempo de balance, de medir el grado de realización de nuestros mejores deseos. No nos engañemos: hay personas que han vivido una existencia de mucho sufrimiento, y su evaluación es muy positiva: “No me arrepiento de nada. Volvería a tomar las mismas decisiones.” Esta es la vida que ha elegido, ninguno ha podido vivirla por él, y embellece su pasado, borrando errores y desgracias. ¿No lo llamaríamos sabiduría? Cuando se acercan a la muerte ciertas personas rebobinan con prisa el film completo de su vida para dar sentido a la palabra fin. Desean reconstruir el puzzle de su existencia para observar lo que tiene de particular, de única… ¿No se habrá inventado la vejez para darle al hombre un tiempo para ensamblar trozos de camino, para llegar a comprender el carácter único, sagrado de su propia humanidad? ... (ver texto completo)
Reconstruir su trayecto de vida. Buscamos darle sentido a todo lo que hemos vivido. Es tiempo de balance, de medir el grado de realización de nuestros mejores deseos. No nos engañemos: hay personas que han vivido una existencia de mucho sufrimiento, y su evaluación es muy positiva: “No me arrepiento de nada. Volvería a tomar las mismas decisiones.” Esta es la vida que ha elegido, ninguno ha podido vivirla por él, y embellece su pasado, borrando errores y desgracias. ¿No lo llamaríamos sabiduría? Cuando se acercan a la muerte ciertas personas rebobinan con prisa el film completo de su vida para dar sentido a la palabra fin. Desean reconstruir el puzzle de su existencia para observar lo que tiene de particular, de única… ¿No se habrá inventado la vejez para darle al hombre un tiempo para ensamblar trozos de camino, para llegar a comprender el carácter único, sagrado de su propia humanidad? ... (ver texto completo)