UN POETA SOLO ES EN SU MUERTE
Negras Alas de noche envolvieron la ciudad que la Naturaleza había cubierto con un impoluto
manto de nieve; los hombres abandonaban las calles buscando la calidez del hogar, mientras el viento
norte arrasaba los jardines. En las afueras se adivinaba la silueta de una añosa cabaña semioculta en la
nieve y a punto de derrumbarse. En un oscuro rincón de la casucha, con la mirada fija en la tenue luz
de una lámpara de aceite que el viento hacía oscilar, un joven agonizaba ... (ver texto completo)
Negras Alas de noche envolvieron la ciudad que la Naturaleza había cubierto con un impoluto
manto de nieve; los hombres abandonaban las calles buscando la calidez del hogar, mientras el viento
norte arrasaba los jardines. En las afueras se adivinaba la silueta de una añosa cabaña semioculta en la
nieve y a punto de derrumbarse. En un oscuro rincón de la casucha, con la mirada fija en la tenue luz
de una lámpara de aceite que el viento hacía oscilar, un joven agonizaba ... (ver texto completo)
El hombre expiraba, y no había nadie a su lado salve la lámpara de aceite, fiel compañera, y algunos
papeles sobre los que había escrito sus más profundos sentimientos. Rescatando las pocas fuerzas que
aún no lo habían abandonado, alzó los brazos al cielo; recorrió desesperadamente el techo con la
mirada, como si quisiera poder contemplar las estrellas veladas por las nubes, y dijo:
-Ven, oh bella Muerte; mi alma te reclama. Aproxímate y líbrame de las cadenas de la vida, que me
he fatigado ... (ver texto completo)
papeles sobre los que había escrito sus más profundos sentimientos. Rescatando las pocas fuerzas que
aún no lo habían abandonado, alzó los brazos al cielo; recorrió desesperadamente el techo con la
mirada, como si quisiera poder contemplar las estrellas veladas por las nubes, y dijo:
-Ven, oh bella Muerte; mi alma te reclama. Aproxímate y líbrame de las cadenas de la vida, que me
he fatigado ... (ver texto completo)