TARDAJOS: MI FUENTE...

MI FUENTE

Te amé en silencio
Adorando tus voces amigas
De suaves y limpias espumas.
Sentí tu limpieza de campo.
De aves y siluetas volando,
Brillando en el cielo, tan alto.
Pensé que nadie a ti
Podría hacerte daño
Pues la vida corría en tus aguas
Como savia que enciende un árbol.
Desde siempre,
Como el rayo de luz
Que no muere
Y latía el tic-tac del reloj,
Traicionero y a la sombra.
Contando hacia atrás
Sus minutos, su tiempo.
No puedo creer lo que veo.
Te amé en silencio y te amo
Y solo mi amor
Tiene visos de eterno.
Ahora derramas tus aguas
Y sigo en triste silencio.
Contigo, a tu lado, llorando.
Con mas agua en tu seno
Y mas renovada, mas dulce,
Mas viva que nunca.
El campo se queja del agua
Y tu podrías volver para siempre.
Y sigo tan sola
Que te amé y te amo.
¿Cuánto tiempo te queda?
¿Cuántos días, horas y minutos?
Si ayer eras eterna
Y siguen tus aguas
Besando la tierra
Sin saber que esa oscura amenaza
Cada noche levanta murallas.
¡Qué tristeza!
Si no ves su espada
Que se ciñe a tu talle
Para que ya no hables.

Si te mures, mi fuente,
Mi alma que ahora te ama,
En silencio, te siente, te sueña;
Morirán contigo otras fuentes.
Y sigo tan sola
Subiendo montañas
En éste, el año del Agua.
Antes de morir, escucha
Como también viene Lorca.
Lorca siente nostalgia
Y debilidad por el agua.
Agua que sabe a silencio,
A tristeza, a cielo,
A suave esperanza,
A llama sincera…
El te amaba, como yo,
En silencio.

Ya no estoy sola,
Me quedan sus libros, sus versos.
Si te mueres mi fuente
Y escuchas al poeta
Sentirás que la muerte es muy bella.
Podrían tus aguas
Volar en sus sueños
Pues Lorca fue peregrino
Que anduvo la ruta
A Santiago llevando
En sus manos la magia.
Es seguro, él te ha probado.
Si miras al cielo esta noche
Verás como ríe la luna;
Será un lucero que cante
Al amor de unas brasas celestes.
Mira como lanza destellos y sonríe.
Acompáñale en su viaje.
Si te mueres, mi fuente,
Ve a Santiago con Pegaso
Por el alto Camino del Cielo.