TARDAJOS: Agradezco enormemente el gran avance de las comunicaciones...

Agradezco enormemente el gran avance de las comunicaciones digitales. Sin salir de casa te dejo esta carta en tu portal. Espero que no me la censuren por ser tan atrevida pero soy así, aunque no era así cuando llegué a Burgos. He R-evolucionado, como la ciudad misma. Me imagino que la mayoría lo habremos hecho. Ahora que mi evolución estaba dentro de mi misma, de mis valores, de mi historia, de mi propia personalidad. La "R", para mi, son las "raíces". Una viene de una sangre muy noble y simplemente he tenido que recurrir a mis ancestrales orígenes. En mi familia, muy pobre materialmente hablando, pero muy rica en valores morales y humanos. Mi abuela nos decía que la mayor riqueza de los pobres era la honradez. Ve con la cabeza muy alta si actúas bien y en consecuencia. Ella no tuvo nunca reparo a llamar las cosas por su nombre, a pesar de no ser muy letrada. Y ella me enseñaba las primeras letras cuando ya no podía ir al campo a trabajar. Unas letras que aprendió ella misma a través de la carta de un hermano que se fue a las Américas. Después, siguió aprendiendo con la obra de Zorrilla, "Don Juan Tenorio". Se la sabía de memoria y su papel en su pequeño pueblo, Ablanque, del Parque Natural del Alto Tajo, fue el de madre abadesa. Pero se sabía toda la obra. Esta obra se representaba en el día de Todos los Santos en su pueblo. No necesitábamos importar fiestas americanas, teniendo las nuestras propias y con nuestra propia literatura. Pero se ve que hemos considerado dejar lo nuestro y traer lo de fuera y así nos va. Igual aprendemos algún día. En realidad, de todos mis abuelos, ella, siempre llevó la voz cantante porque la guerra civil hizo estragos con el resto de mis abuelos, y por diversas causas.
Y me gustaría que la gente pensase en qué quiere decir memoria histórica cuando ya todo pasó y todos perdimos, los unos y los otros. Todos cometieron fallos y todos tuvieron su parte de razón y de sinrazón.
He convivido con ambas partes y lo sé. Algunos, los tuyos, son los que más daño te hicieron después. Porque he comprendido que el mal que siempre decimos que está en el otro, es falso. Está en nosotros mismos, solo que nos resulta muy cómodo echar balones fuera y culpar a los de fuera. Y siempre en un problema lo he visto con mis propios ojos así de claro y contundente.
Y ahora, tu carta del recuerdo, Vicente, que en realidad es como un diálogo que tuvimos en el pasado, en nuestro viaje a Valladolid para tener una vista con Jambrina, el Consejero de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.

A DON VICENTE ORDEN VÍGARA

-Pero no te das cuenta, que Don Vicente es la máxima autoridad provincial de Burgos? -Me dijo Jambrina, el Consejero de de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.
Pero es que yo no le veía tan distante, y siempre le consideré como mi igual. ¿Qué tiene él que no tenga yo, salvo su cargo?- pensaba.
Ya os planté cara ese día a los dos.
-Lo que nos ha hecho Burgos- le decía.
-Es que no tiene nombre.
Y resultó ser bien distinto: unos se hicieron daño a sí mismos y de manera irremediable y sin parar. Después de aquello, mas y mas de lo mismo, o peor. Ya estaban avisados y siguieron actuando mal.
Yo fui empeñada en buscar aquel día una solución. Le llevé al señor Consejero las firmas, y él me dijo que ya era tarde para ese tipo de iniciativas.
Aún así me las llevé de nuevo a casa y después me sirvieron para librarme de las multas impuestas, por usar únicamente la palabra. Me harté de que la multa no fuese resuelta por nuestro abogado, Luis Oviedo y me hice mi propia alegación para mi y para los que fuimos acusados de lo que no consideramos nunca justo. Y para eso sirvió, y sin estudios de derecho.
Me tuve que encarar con el señor gobernador de Burgos y decirle que si es que Burgos penaba por expresar, por escribir, por hablar civilizadamente y por exponer las razones. Si Burgos penaba por escribir poemas, qué poco se había avanzado entonces.
Aquel día el Señor Consejero y yo nos encendimos en un debate. Él me decía que qué hacía el ciudadano para un problema como es el de la basura, los residuos, la contaminación de los ríos. Que alguien tiene que pagar por ello.
-Vosotros, los habitantes, queréis todas las comodidades y producís residuos cuando os laváis, os ducháis, usáis los inodoros. Todo es más complicado que tirar de la cadena y mandarlo por las alcantarillas. Él se empeñaba en que los ciudadanos corrientes no éramos responsables y que exigíamos más que dábamos. Dime tu solución, ¿Qué hacéis vosotros para pensar que tenéis tantos derechos?-Y yo le repliqué:
- ¿Y la industria, los responsables, las autoridades y los influyentes?. Lo nuestro comparado con lo de ellos es" pecata minuta". Nosotros si contaminamos es porque alguien nos vende el jabón, los detergentes, los productos. Y alguien los autoriza.
Y en la práctica ha contaminado siempre más el de más poder y de manera irreversible. Un vertido tóxico, unos residuos químicos alteran todo. Y pretenden vendernos el abono producido. Una auténtica falacia. Nuestros residuos no contienen tantos contaminantes como los industriales. No es lo mismo. Menos gente hace más daño al medio natural que la mayoría, a la que encima se nos insiste en que seamos cuidadosos y ellos nos escandalizan con sus descuidos y sus atropellos.
¿Te acuerdas, como en medio de la discusión conectábamos y que yo hablaba con él como si tal cosa? Y tu, le decías,
-Es que tiene una gran sensibilidad por el medio ambiente. -Pero a la vez me recriminabas, cariñosamente la familiaridad con la que trataba al Señor Consejero.
Nos fuimos de esa reunión más contentos que unas pascuas.
Ahora, que a la vuelta, al señor gobernador no le sentó muy bien. Y me empezaron a llegar las multas de una en una. Y siempre la misma, pero a partir de aquel día.
Y tuve que hablarle también a él de tu a tu, por escrito y en mi defensa. De poeta a poeta (que resulta que el señor gobernador, Víctor Nuñez, también escribía, y no lo supe hasta muchísimo tiempo después). Nunca nos envió al periódico ningún poema para decírnoslo, porque sus palabras eran más cultas y de más categoría, supongo. Y me enteré por la prensa que siempre frecuenté acerca de su inclinación literaria.
En fin que eso pasó hace mucho tiempo y parece que fue ayer. Y hoy ya estás de presidente en funciones, al igual que yo con mi cargo.
Que seas feliz y que disfrutes del descanso merecido. Que no es oro todo lo que reluce y que molestarse tanto por quien pone tan poco de su parte ya tiene que ser pesado. Hay modos y maneras con los que se nace al igual que las inclinaciones. No todo el mundo está capacitado para pensar, como tu, en el bien común. Y no hay escuela si no ha talento que deba ser encauzado. Hay mucho torpe por el mundo y que los que han estudiado no lo demuestren tiene mas delito que el que nunca se formó como hubiera sido necesario que lo hubiese hecho.
Tu no tienes la culpa de que te hayan dado encargos imposibles de llevar a buen puerto. "Cada uno es cada uno, y hace sus "cadaunadas", como me decía a mi, mi suegra.
Lo que estaba en tu mano lo hiciste y bien. Así que te puedes ir con la cabeza muy alta y a ver si el próximo te supera, que eso será bueno para la provincia y el país.
Suerte en tu nueva etapa, Vicente.