TARDAJOS: EL MILAGRO DEL GUSANO TANO...

EL MILAGRO DEL GUSANO TANO

Siendo peregrino
quiso un gran caballero
acercarse a Santiago
y al pasar por Tardajos,
sufrió un repentino cambio.
El mago verdinegro,
según cuentan los libros,
le convirtió en un gusano.
Todo cambió en el acto,
desaparecieron sus amigos,
les creyó perdidos.
Arrastrando su cuerpo
por donde caminaba
a su paso él dejaba
un sendero de mullida hierba,
tierna, apetitosa.
Le seguían las babosas,
Salían hongos, setas, champiñones;
muy alegres, volaban las mariposas
de bellas y relucientes alas,
de apreciada seda;
tersas, luminosas;
un tropel de caracoles,
cien mil luciérnagas.
Todo un resplandor
bajo el cielo, por el sendero.
Las estrellas temblaban
llenas de furia, envidia, celos.
" ¡Cuánta admiración despierta
la senda de un vil gusano! "
Con el cuerpo lastimado
no cesaba en su empeño
de llegar a la meta.
Las piedras, en diamantes;
florecían exóticas hierbas

de finos pétalos y buen aroma.
Todo el camino era un hervidero
de bichitos llenos de encanto.
Magia, gracia, alegría plena,
ni truenos, ni tormentas.
Se creía un caminante solitario.
Atrás su porte distinguido, castellano
lo llevaba muy lejos;
la mirada en la tierra
y su sueño en lo alto.
" ¿Habrán llegado ya
mis antiguos compañeros?
Es seguro que estarán de vuelta".
Pero las malas artes del mago,
(Tano no sabía) a todos alcanza.
Llevaba tras de sí
un ejército no soñado.
Cuando llegó junto al apóstol,
Santiago le tomó sus manos,
le besó en el rostro,
le curó los callos y grietas
de sus pies descalzos.
Deshizo el hechizo del mago
y su séquito quedó llorando
lágrimas de seres humanos.
Llenaban la Catedral
con sonrisas y cánticos.
Las campanas de Santiago
tocaban sin descanso.
" Ha ocurrido un gran milagro:
babosas, caracoles, luciérnagas,
mariposas, setas de carrerilla,
han quedado transformados
por acompañar a Tano
De Tardajos a Santiago”.