A mi me gusta la
naturaleza por lo agradecida que es, porque no importa lo que le hagas, que si puede ella te lo da todo, a pesar del mal trato que recibe.
En cuanto tiene una oportunidad, brota una semilla que se ha quedado ahí, aletargada, de un año para otro, hasta tener la oportunidad de vivir, sobreviviendo, la mayor parte del tiempo, con poco de todo, pues nunca pensaste que andaba ahí, luchando por la vida dentro de unas pequeñas macetas.
Sales a pasear y vuelves con ánimo renovado,
... (ver texto completo)